1.06.2012

Risas. Eternas carcajadas atravesaban el cristal. Fuera llovia, el agua inundaba todo, era de esa lluvia alegre que por un momento hace que veas todo diferente tras esa cortina transparente, daban ganas de correr, no importa dónde, lo más lejos que puedas, esquivando a toda esa gente con prisa, evitando sus ridiculos pasitos acompañados de suspiros, simplemente correr, pasar fugazmente por su mente, hacerles pensar que vallan donde vallan, ya llegan tarde, que esos pasos cortos y rápidos son ridículos, que es mejor pararse por un segundo y dar marcha atras, que fuera esta la felicidad.


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